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Porqué dejo de utilizar la versión de pago de Google Drive

Escrito por Juanjo Marcos el 20 de Marzo de 2013

Todos sabemos del gran éxito que ha cosechado en modelo "freemium" en la distribución de servicios a través de Internet.  Y también es evidente que el éxito empresarial de este tipo de iniciativas pasa por convencer a un porcentaje más o menos elevado de sus usuarios para que usen la versión de pago de dicho servicio.

En ese contexto, hace dos meses comencé a usar la versión de pago de Google Drive para aumentar el espacio de almacenamiento disponible en la nube de Google.  No tengo ninguna queja respecto al funcionamiento del producto que cumple a la perfección con mis necesidades actuales. Sin embargo hoy he decidido darme de baja del servicio.

El motivo de esta decisión ha sido la imposibilidad de conseguir por parte de Google una factura por los servicios contratados.  Los pagos mensuales de Drive se realizan a partir de la plataforma de pagos de Google Wallet, que funciona correctamente a la hora de gestionar el pago, pero que carece de una opción para poder descargar las facturas asociadas a dichos pagos.

En estos dos meses he escrito numerosos mensajes a Google Drive, tanto en castellano como en inglés para garantizar que no fuese el idioma el responsable de la falta de solución a mi problema, de los que no he obtenido ni una sola respuesta.  No es que no me hayan enviado las facturas correspondientes.  Es que ni siquiera han contestado los mensajes.  Y aparentemente la única forma de contactar con ellos es un escondido formulario web.  No he sido capaz de encontrar un chat, una dirección de correo electrónico y mucho menos un teléfono de atención al cliente.

Imagino que Drive no es un servicio prioritario para Google.  Su principal base de negocio sigue siendo Adwords, y en ese aspecto (llevamos muchos años usándolo en Webspecialista) la atención al cliente es exquisita y la facturación impoluta, con el correspondiente acceso online a todas las facturas que se generan para las campañas.

Incluso en otros casos de pagos a través de Google Wallet (como la compra de dispositivos Nexus), a pesar de no existir un acceso directo a la factura desde la aplicación, Google si ha contestado los mensajes de correo y ha proporcionado la correspondiente factura.  Pero parece ser que eso no vale para Google Drive.

Afortunadamente existen en el mercado numerosas alternativas a Drive que ya estoy valorando. Pero está claro que permitir una baja por cuestiones administrativas en un modelo fremium es un fallo garrafal por parte de cualquier compañía.